El cierre de BlockBuster
Supuestamente el sector estaba al tanto de la mala situación de BlockBuster en España, pero a mà no deja de sorprenderme.
España cuenta con 6000 videoclubs pero un 20% cerraran este año, según una entrevista realizada a Jorge Pastoriza -presidente de la Federación Española de Videoclubs- en el diario ABC.
En el mismo artÃculo afirman que en 2005 los ingresos del sector cayeron un 40%.

Parece ser que la copia entre amigos, la venta callejera e Internet, por este orden, han sido los culpables del cierre, pero no hay que olvidar que cada vez hay más cadenas de televisión generalistas, televisiones digitales, operadores de cable y plataformas online, incluso videoclubs online que te envÃan las pelÃculas a casa.
Otra de las causas que le han obligado a echar el cierre parece que ha sido los alquileres tan caros, ya que BlockBuster inició un modelo de expansión muy agresivo alquilando locales enormes para eliminar la competencia de los videoclubs tradicionales, que contaban con locales mucho más pequeños.
En fin, el debate de la piraterÃa musical está en boca de todo el mundo, pero parece que la primera victima ha sido el video.
¿Quién será el siguiente?
Marzo 23rd, 2006 at 1:37 pm
Yo creo que la piraterÃa es la excusa fácil. La forma de no mirar hacia dentro para no tener que reconocer errores. Creo que la causa es más no saber reaccionar a otros fenómenos que apuntas: más tv generalista y de pago, nuevos modelos de videoclub…
En microsiervos hay un post de ayer sobre esto mismo:
http://www.microsiervos.com/archivo/peliculas-tv/muerte-de-blockbuster.html
Dentro hay un link a otro post bastante interesante, en un blog de elmundo.es, sobre cómo Blockbuster cierra y a otros le va bien.
Marzo 23rd, 2006 at 6:00 pm
El blockbuster de Alcobendas es el videoclub más caro de todo el pueblo, no me extraña que cierren.
Los que trabajamos todo el dÃa no podemos perder el tiempo en buscar una peli con el emule y bajarla para ahorrarnos 2€ que cuesta alquilar una, yo creo que los que las copian son los estudiantes que no tienen dinero para alquilarlas.